Lo bueno y lo malo de las sociedades anónimas en Uruguay

Cuando se trata de sociedades comerciales, evidentemente las sociedades anónimas en Uruguay han pasado a constituirse en un modelo de emprendimiento bastante rentable que si bien precisa de aportes cuantiosos al capital, asimismo trae consigo una buena serie de beneficios.

Ciertamente este tipo de forma jurídica precisa de un acuerdo de voluntades para poder ejecutar actividades económicas asumiendo según el caso las correspondientes ganancias y pérdidas, además se define por unas cuantas características y se guía por una normatividad para mantener y garantizar en todo momento la legalidad de la sociedad anónima, pues es bien sabido que esta representación social es vigilada por la ley de sociedades comerciales entre otras entidades.

Las ventajas de la sociedad anónima en Uruguay

  • Independencia con el capital. La responsabilidad de los accionistas se ajusta exclusivamente al capital que cada uno aportó, lo que se traduce en independencia clara entre patrimonio social y personal pues los socios no están obligados a responder con lo suyo por las deudas u operaciones de la totalidad de la sociedad.
  • Ventajas sobre impuestos. La empresa como tal, suele tener acceso a beneficios en los impuestos sobre transmisiones patrimoniales, asimismo en algunos actos jurídicos que deban ser documentados.
  • Plazo para alcanzar el capital. Se ha estipulado que los socios fundadores tienen permitido dar inicio a la constitución de la empresa con el 50% del capital social y que un plazo no superior a los 2 años deben alcanzar el 100% de lo pactado.
  • La nacionalidad de los socios no está en consideración. En Uruguay no existe ningún tipo de limitación respecto a la nacionalidad de los socios, por lo tanto estos pueden ser nacionales o extranjeros.

Desventajas de la sociedad anónima en Uruguay

  • Mayor tiempo para su constitución. La apertura de una sociedad anónima en Uruguay demanda pasar previamente por una serie de revisiones y trámites que generalmente contribuyen a que su constitución pueda tardar más en comparación a otro tipo de sociedades.
  • Mayor número de juntas de accionistas. Para vigilar que esta organización realmente funcione como se espera, los accionistas deben estar atentos continuamente a la celebración de juntas.
  • Un capital muy grande. Si bien esta participación social comercial puede aplicarse a pequeños emprendimientos, por regla general se emplea para constituir grandes empresas pues estamos hablando de un capital mínimo de 18 millones de pesos uruguayos.

La sociedad anónima como persona jurídica

Por disposición general este tipo de sociedad comercial puede entenderse como persona jurídica, lo que se traduce en el manejo de estatus y un control dedicado por parte de auditorias.

Es de esta manera que la sociedad deberá manejar sus propios derechos, obligaciones y responsabilidades frente a terceros lo que hace fundamental que sus órganos administrativos al igual que la figura del representante actúen siempre bajo lo consignado en el momento de la constitución del proyecto.

Finalmente, para obtener mayores detalles sobre el tema podrás ver aquí aspectos importantes de estas figuras comerciales en Uruguay ya que ciertamente entre mejor se domine un tema mejores herramientas podrán encontrarse para sacar una iniciativa a flote.

 

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